Un sistema de cotización en función de los ingresos, pero progresivo. La idea sería que los autónomos cuyos ingresos cuadruplican la media realizaran un mayor esfuerzo de cotización, mientras que los que tienen ingresos anuales inferiores al SMI contarían con una cotización especial. UPTA argumenta que las pensiones de jubilación, viudedad, incapacidad permanente y orfandad que cobran actualmente los trabajadores autónomos cuestan al sistema más de 1.213 millones de euros. Sin embargo, la recaudación total por cotizaciones en el colectivo (el 80% cotiza por bases mínimas) no supera los 1.000 millones de euros, por lo que existe un diferencial entre ingresos y gastos de unos 200 millones de €.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.