Una directiva europea obliga al sector a facilitar servicios a terceros para 2018. En concreto, a los llamados proveedores de servicios de pago terceros (TPP, por sus siglas en inglés) que son básicamente firmas de pago no bancarias y agregadores de información, se les dará ahora acceso a las cuentas de clientes (siempre con el permiso de estos), lo que les permitirá ofrecer sus servicios a través de la infraestructura de los bancos. Hasta ahora, estas firmas , como las nuevas empresas financieras y tecnológicas (fintech) que a menudo operan como simples aplicaciones móviles, debían alcanzar acuerdos con los bancos, pues necesitan servicios que solo la banca provee. La directiva europea obligará ahora por ley a las entidades a prestar estos servicios  a quien así lo requiera. En un reciente estudio se comparaba este fenómeno con el momento en que se obligó a las firmas de telecomunicaciones a compartir sus infraestructuras para permitir la entrada de nuevos competidores. Fuente: Síntesis Diaria,...