Los buenos resultados (aunque con muchas diferencias geográficas) del mercado residencial se contrarrestan con la débil contratación de obra pública, que por su peso en la demanda de cemento mantiene a esa industria al borde de la anemia. Se venden más pisos y se abren más agencias inmobiliarias pero las materias primas para la construcción siguen lejos de recuperar el ritmo previo a la crisis. Fuente: Síntesis Diaria, S.L.