Han sido de una de las políticas no convencionales que han utilizado los bancos centrales para luchar contra el riesgo de deflación y el estancamiento de la economía. Sin embargo, el efecto de esta polítca sobre los precios y la economía en general es dudoso. La intención era “obligar” a las entidades a reducir su nivel de reservas para poner a funcionar el dinero aparcado en los bancos centrales y que no llegaba a la economía real, pero el resultado final ha podido ser radicalmente opuesto. Economistas del Banco de Noruega han publicado esta semana un trabajo cuya conclusión es clara: “Nuestro modelo sugiere que una política monetaria con tipos negativos del -0,5% incremeta el coste del crédito en unos 15 puntos básicos y reduce el crecimiento en unos 7 puntos básicos”. Fuente: Síntesis Diaria,...