“Cualquier intento para subir tipos recibe un fuerte rechazo”. La independiencia de la banca  central cuelga de un hilo. La economía y los mercados financieros parecen necesitar del dinero “barato” para mantenerse a flote, al menos en el corto plazo y los gobiernos no quieren perder una décima  de crecimiento o crear un puesto de empleo menos hoy para evitar desequilibrios  en el futuro. Los políticos, que habitualmente sólo piensan en ganar las próximas elecciones, están empezando a adentrarse cada vez un poco más en la política monetaria, más allá de las competencias que tienen asignadas. Presiones, destituciones o nombramientos sorpendentes son alguna de las decisiones politicas que podrían marcar el devenir de la política monetaria en los próximos años. Fuente: Síntesis Diaria,...