La velocidad con la que han florecido las empresas de alquiler de coches, motocicletas, bicis y, más recientemente, patinetes eléctricos, pone de manifiesto el suculento nicho de negocio que es la movilidad urbana. Una de las materias que deberán resolver los tribunales es el grado de responsabilidad de las empresas propietarias de los vehículos compartidos cuando exista una mala utilización por parte de sus usuarios. De momento, la única sentencia conocida es la dictada por la Audiencia Provincial de Valencia el año pasado, que condenó a la empresa municipal de bicicletas a responder solidariamente de la indemnización de una mujer ciega atropellada por un ciclista que circulaba indebidamente por la acera.     Fuente: Síntesis Diaria,...