La sentencia en cuestión da respuesta a una médica embarazada a la que se adapta su puesto de trabajo durante su embarazo y su periodo de lactancia cuando se incorpora a su puesto tras la baja maternal, en aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Según esta adaptación, deja de hacer y de cobrar guardias, con el consiguiente menoscabo en sus retribuciones, situación que ella denuncia como discriminación por razón de sexo. Aunque los Tribunales inferiores negaron su causa, el alto Tribunal ha reconocido su derecho a cobrar una media de las guardias que no trabajó ni cobró. Asimismo, le ha reconocido una indemnización por daños morales valorada en 6251 euros. Fuente: Síntesis Diaria,...