Las empresas del país tienen serios problemas para encontrar los perfiles que necesitan en el mercado laboral, sobre todo en sectores en los que se requieren perfiles muy cualificados, pero también en el sector de la construcción. Esta situación ha provocado cierta dependencia de la inmigración, una fuente de mano de obra que comienza a escasear a medida que los países que tradicionalmente han sido fuente de esos trabajadores extranjeros prosperan y ofrecen un futuro a sus ciudadanos. Cuatro de cada diez empresas tiene problemas para contratar. El desempleo está en mínimos en Rumanía, Polonia o República Checa. Fuente: Síntesis Diaria,...