que, pese a estar de baja por ansiedad, fue vista realizando tareas en la agencia de viajes de su hermana. La sentencia da por válido el informe de los detectives privados que contrató la empresa para controlar a la empleada durante su convalecencia. La captaron realizando diversas actividades, como portar cajas y ordenar documentos. Una conducta con la que, según el fallo, puso de manifiesto su aptitud para trabajar.