Se trata del dinero abonado por fianzas, costas y otros depósitos que se ingresan en cuentas del Ministerio de Justicia derivados, por ejemplo, de un embargo o para garantizar el pago al afectado de un procedimiento. La mayor parte de ese dinero se mantiene retenido y fuera del circuito económico, a veces durante años, a la espera de una resolución judicial. Aunque al Estado sí le reporta beneficios en forma de intereses: unos 18 millones al trimestre. Fuente: Síntesis Diaria,...