Una fichaba a la otra a la entrada y la otra lo hacía a la salida. Supone una deslealtad grave a la empresa porque la relación laboral se sustenta no solo en la realización del trabajo, sino también en el cumplimiento de la jornada pactada. Consideran que la esencia del incumplimiento no radica en el daño causado, “sino en el quebranto de la fe depositada y de la lealtad debida”.       Fuente: Síntesis Diaria,...