según publica la agencia Bloomberg. Las medidas de recorte no serán extraordinarias y se espera que afecten a los presupuestos durante varios años. Estos recortes son consecuencia del desplome del precio del petróleo, que ha afectado a Arabia Saudí, mayor exportador del mundo, de tal manera que el desequilibrio de sus cuentas públicas ascendió al 16% del PIB el año pasado. Además de reducir gastos, quiere multiplicar los ingresos tributarios hasta conseguir 100.000 millones de dólares más cada año. Planea introducir un impuesto de valor añadido, otro (independiente del anterior) a los bienes de lujo, gravar el consumo de bebidas azucaradas e incluso un sistema que tase a los inmigrantes que residen en su territorio. Fuente: Síntesis Diaria,...