con una facturación de 123.612 millones de euros, un 3,1% más que el año anterior, y 1,7 millones de trabajadores, un 4,3% más. Sin embargo, desde la crisis, el sector está inmerso en una reestructuración que le está cambiando la cara paulatinamente. El bar tradicional, aunque sigue dominando el panorama, cede terreno y un año más, y son ya al menos ocho, pierde unidades, sobre todo en las comunidades de la España vaciada. Desde 2010, se cierran 2.400 bares de media al año, aunque en 2018 el ritmo disminuyó y solo se clausuraron 1.123. Mientras, crece el número de restaurantes, de mayor tamaño y que absorben más empleo. Fuente: Síntesis Diaria,...