Tributos aclara que esa ventaja no es aplicable a los rendimientos de actividades económicas. Su duda consiste en saber si se puede aplicar la exención prevista en el art. 7 de la ley del IRPF. El consultante es un residente fiscal en España, trabajador autónomo que realiza actividades profesionales. Esta consiste en prestar servicios de consultoría a empresas, la mayoría no residentes en España, lo que le obliga a viajar constantemente. La expresión “trabajos” que figura en el art. 7 debe entenderse referida a los rendimientos del trabajo definidos en el art. 17.1 de la LIRPF.  Estos son los rendimentos del trabajo derivados de una relación laboral o estatutaria. El  consultante, por los servicios de consultoría que presta, no percibe rendimientos derivados de una relación laboral sino del ejercicio de una actividad económica.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.