que se dedican a los préstamos para la  adquisición de bienes, ha roto su tendencia bajista de los últimos veinticuatro meses. La guerra abierta en la concesión de créditos al consumo, al calor de la recuperación de la economía, está provocando una mayor flexibilidad en los criterios de las entidades a la hora de formalizar las operaciones, lo que se está traduciendo en una asunción de riesgos más elevada. En abril, mayo y junio los impagos de este tipo de firmas registraron alzas, aunque éstas no fueron abultadas .A cierre del primer semestre, la financiación insolvente se situó en 3.083 millones de euros, un 3,52%, según  los datos del Banco de España.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.