Como el de Sociedades, Sucesiones, Donaciones o plusvalías municipales, ya que, a su juicio, la fiscalidad tradicional “cada vez se adapta menos” a las actividades económicas actuales y a los “retos” del mundo globalizado. Como ejemplo, considera que un “elemento a corregir” son los beneficios y exenciones del Impuesto de Sociedades porque la capacidad de aportación de las grandes fortunas está siendo inferior a la de la pequeña y mediana empresa y “no responde ya a cómo la economía se mueve en el mundo y hay muchas áreas que no están bien reflejadas”.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.