Donde los cambios serán más evidentes será en el examen teórico. No se trata tanto de cambiar o actualizar el contenido -aunque se actualizará- de lo que hay que estudiar, sino de cómo se examina a la persona. Uno de los objetivos de la DGT es eliminar el uso de papel a corto-medio plazo. Para poder reliminar gran parte del papel necesario, los nuevos exámenes se realizarán mediante una tableta electrónica, lo que a su vez permitirá mostrar videos, imágenes y otro tipo de pruebas más intersantes y dinámicas para el alumno, además de poder mostrar situaciones más parecidas a la realidad. Además será obligatorio haber acudido a un número mínimo de clases teóricas en la autoescuela para  poder presentarse al examen. En cuanto al examen práctico, la DGT introducirá diferentes ayudas a la conducción. De momento empezarán por introducir un navegador GPS que tendrá una ruta prefijada y el alumno deberá  seguirla mientras el examinador controla lo que pasa.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.