Con lo que evita sí un sobrecoste fiscal en el movimiento de jugadores. Una reciente resolución vinculante de la Dirección General de Tributos (DGT) acaba de complicar la estrategia defensiva de muchos equipos. ” La DGT ha optado por una solución finalista que pretende evitar algunas prácticas generalizadas en el sector, y que venían encaminadas a evitar la aplicación del IRPF a los traspasos de futbolistas, pero que abre la puerta a posibles interpretaciones expansivas en circunstancias equiparables”·, comentan expertos. Aunque habría que estudiar caso por caso, no es descabellado pensar que jugadores que hayan abonado su cláusula de rescisión en los últimos años reclamen a Hacienda todo el dinero que han pagado de más.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.