Los datos revelan que el impuesto de patrimonio dejó en las arcas autonómicas 937 millones en 2014, lo que supone la cifra más elevada desde que volvió a entrar en vigor en 2011. En el reparto por comunidades autónomas, Cataluña, con 429 millones de euros, supone un 45,8% del total de lo recaudado. El hecho de que haya bajado de 700.000 a 500.000 el mínimo exento para tributar ha provocado que el número de contribuyentes afectados sea mayor que el resto de comunidades autónomas. En segundo lugar, y a mucha distancia, aparece la Comunidad Valenciana, con 107,1 millones de euros, un 11,4% del total. En el otro lado figura Madrid, la única autonomía que no ingresa ni un euro por este tributo ya que lo tiene bonificado al 100%. Eso, sin embargo, no exime a los contribuyentes de incluir en sus declaraciones los bienes de los que son titulares, lo que le sirve a Hacienda para conocer la evolución de los bienes declarados y el dinero que dejan de pagar. En 2014 la cifra se elevó a 660 millones de euros.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.