En total, BSA, la entidad  que agrupa a los principales fabricantes y desarrolladores de software para empresas, recibió el año pasado más de 370 denuncias que dieron lugar a 191 acciones legales contra empresas por presunta tenencia y uso de software ilegal, lo que representa un aumento del 17% con respecto a 2014. Muchas de las denuncias proceden de trabajadores descontentos (14%) y, sobre todo, exempleados (47%), aunque su identidad suele permanecer anónima durante el proceso judicial, ya que es el propietario de los derechos de autor-o en su defecto, la BSA en su nombre- quién se persona.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.