Han llevado a la deuda soberana a una situación que muchos daban por olvidada hace solo unos meses. La búsqueda de refugio  ha provocado que los inversores se hayan lanzado a comprar este activo en la Eurozona y que muchas de estas referencias hayan vuelto a marcar nuevos mínimos históricos. Así las cosas, el 50% de los bonos de países de la región cotizan con rentabilidades engativas a falta de solo unos días para que el BCE se reúna de nuevo, según datos de Citi. De acuerdo con los cálculos del banco norteamericano, a cierre de mayo los diez grandes países de la unión monetaria tenían unos 6,5 billones de euros de deuda en circulación y casi 3,3 billones de ellos ofrecen un interés negativo.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.