Aplicada por países como España, fue necesaria y está dando sus frutos, pero señala que provocó una devaluación de los salarios con los precios de los productos encariéndose agravando la pérdida de poder adquisitivo. El banquero italiano admite que las medidas tuvieron que venir acompañadas de incentivos fiscales “para evitar el golpe a los trabajadores”. “Las futuras reformas deben ir precedidas de medidas que afecten a los productos para que los ajustes salariales no se transfieran por completo a los precios”, ha subrayado. El banquero admite que sin estas medidas “aumentarán los márgenes de beneficio y disminuirá el poder adquisitivo de los hogares, empeorando las condiciones económicas de los consumidores y agravando cualquier futura recesión”.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.