Europa da el mayor paso adelante de su historia en la lucha por impedir la llegada a los océnanos de millones de toneladas de plástico. Eso implica que desaparecerán de las estanterías del supermercado cubiertos, vasos, platos y bastoncillos de algodón. Tampoco se comercializarán envases de poliestireno expandido como los utilizados en las cajas de comida rápida, recipientes para bebidas, palitos de globos y los empleados para remover bebidas calientes.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.