Esta actualización no implica que varíe el tipo del impuesto -que es de carácter municipal y, por lo tanto, lo fija cada ayuntamiento-, pero sí lo hace la valoración del inmueble, que es la base imponible sobre la que se aplica. La actualización, justificada por el Gobierno por su papel en la financiación municipal había sido solicitada por los própios ayuntamientos y en ocasiones revisa valoraciones que no se habían modificado desde los años ochenta. En ese decreto ley, el Gobierno explica que la actualización “resulta necesaria dado que contribuye a reforzar la financiación municipal, la consolidación fiscal y la estabilidad presupuestaria” de las entidades locales.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.