de cada persona o núcleo familiar que solicite el futuro ingreso mínimo vital. Con cuentagotas se van conociendo los detalles de lo que será la anunciada renta de inserción anunciada por el Ejecutivo para el mes de mayo, y una de las claves será el estudio estricto que llevará a acabo la administración para garantizar que las ayudas van a parar a las familias que realmente lo necesiten. Ya se conoce el coste aproximado del ingreso mínimo vital para las arcas públicas, unos 5.500 millones de euros, es decir, medio punto del PIB y son muchos los organismos que están advirtiendo del peligro que supone incorporar este gasto en las maltrechas cuentas de la Seguridad Social.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.