“el ajuste se produciría principalmente a través de una disminución de la tasa de sustitución de las pensiones públicas” en el futuro. Y pide alcanzar un equilibrio para garantizar la sostenibilidad del sistema. Si no hay ingresos extras para la Seguridad Social, no quedará más remedio que recortar la cuantía de las futuras pensiones. Ha señalado que si se cumplen las estimaciones más recientes sobre el impacto del ejevecimiento, el gasto público en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración se incrementaría entre 1,5 y 2 puntos porcentuales del PIB anuales durante las próximas tres décadas, alcanzando su máximo superior al 21% del PIB en torno al 2050. Sobre los Presupuestos del 2018, que todavía no están aprobados Linde ha aconsejado “realizar un seguimiento continuo” de la evolución de la recaudación tributaria y de cotizaciones sociales con el objetivo de ponder”reaccionar a Tiempo” en caso de desvío.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.