según una encuesta realizada por Pimec entre más de 200 compañías. La preocupación entre las empresas – especialmente las mas pequeñas – es máxima, porque el desarrollo normativo no se conoció hasta hace dos semanas y Hacienda sigue introduciendo pequeños cambios. Lo primero que deben hacer las empresas es una auditoría que identifique cada tipo de factura y después desarrollar un sistema informático que autorice el envío de información al fisco. Si la Agencia Tributaria encuentra una distorsión sobre una misma factura remitida por emisor y receptor, se solicitará a las partes que se corrija en el plazo de cuatro días.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.