Tras su reunión de este miércoles, ha decidido mantener intactos los tipos de interés en la banda del 2,25% y 2,5%, el mismo nivel de marzo de 2008, y ha asegurado que será “paciente” antes de volver a elevarlos, por la creciente incertidumbre sobre la perspectiva económica de Estados Unidos. Así, la institución que terminó el 2018 con una subida de tipos tras su reunión de diciembre (la novena en dos años), arranca 2019 con un mensaje muy distinto, tal y como esperaban los analistas: no hay prisa por seguir elevando el precio del dinero. “El argumento para seguir con el ajuste monetario se ha debilitado. El sentido común nos recomienda”.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.