La automatización supondrá la pérdida de algunos puestos de menor cualificación. El letrado del futuro será un profesional más creativo, analítico y estratega. “Aparecerán nuevas profesiones, muchas de ellas vinculadas a un perfil híbrido derecho-tecnología”, otras relacionadas con la gestión de proyectos, la data science o la gestión de riesgos legales, augura el abogado. La IA realizará el trabajo manual, o las tareas más ingratas, pero el abogado revisará y aprobará este trabajo antes de su presentación al cliente.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.