El ministerio de Empleo investiga la legalidad de las cooperativas que ofrecen servicios para que un “freelance” pueda facturar a una empresa sin darse de alta en el régimen de autónomos. Estas entidades están constituidas como cooperativas, de las que el freelance tiene que hacerse socio, generalmente, a cambio de una cuota de entrada. A partir de ahí, la cooperativa le da de alta en la Seguridad Social como si fuera un trabajador durante unos días, el tiempo que dure el proyecto que necesite facturar. Existen varias actuaciones por parte de Inspección de Trabajo en relación con varias cooperativas constituidas como centros de facturación de autónomos. La postura está siendo la regulación de todos los cooperativistas con el alta y baja de oficio en el RETA, con las consiguientes consecuencias de pagar los recargos e intersese por la falta de cotización, cuya responsabilidad recaería sobre el propio autónomo”. Hacienda podría ser un camino similar, “pudiendo iniciar actuaciones encaminadas a reclamar las cuotas de impuestos dejadas de pagar por parte de los autónomos, así como de las liquidaciones fiscales no presentadas”. En lo que respecta a las plataformas, “la posición de la Administración, en caso de detectar esta situación, está siendo la de descalificar a la cooperativa”.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.