Puesto que “recoge un reconocimiento de los problemas específicos de las pymes, en general, y de las pequeñas empreas, en particular”. Las consecuencias de aplicar las medidas presentadas por la UE serían realmente importantes ya que, por ejemplo, se espera que los costes de cumplimento en que incurren las pymes se reduzcan en un 18%, es decir, en aproximadaente unos 1.080 millones de euros al año. Pero estiman que las actividades comerciales transfronterizas de las pequeñas compañías dentro de la UE se incrementen en un 13,5%. La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), en cambio, es bastante crítica: “Aunque compartimos el objetivo de establecer un sistema de IVA más robusto, menos abierto al fraude y más simple, creemos que la propuesta va en el sentido opuesto, ya que complica el sistema. Obligar a pýmes y autónomos a aplicar 28 IVA diferentes en la UE, según el país de destino, creará costes adicionales y mayor inseguridad jurídica”.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.