El llamado CETA, que hasta ahora vetaba la mitad francófona de Valonia. El presidente de Valonia ha logrado que sus compatriotas acepten que Bélgica puede recurrir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para verificar que el sistema jurisdiccional de inversiones es compatible con el mecanismo de arbitrajes que contempla el CETA. El acuerdo belga deberá ser validado ahora por los embajadores de los Estados miembros ante Bruselas, por los Parlamentos regionales belgas y por Canadá, con lo que el veto valón ha dado al traste con el calendario previsto en la UE.

Fuente: Síntesis Diaria, S.L.